Qué pasa con el viento
que desde hace un tiempo solo arrastra piel y polvo
hacia el vertedero negro de la noche.
Ese vertedero de ligeros bailes
donde una blanca niebla cae a chorros
y los gritos mueren
ahogados por el ruido andrógino
de la mano de un cualquiera, que eres tu,
que en un momento
igual al principio
e igual al fin
observa disolverse al universo
y grita: Yo soy el que soy!
Que clase de sueño es este en que gusanos serpentean las comisuras de la noche.
y la saliva es derramada con la imperfeccion de las lagrimas
y el sudor son millones de poros formando una larga alfombra
malholiente.
Y abren candelabros de luz chirriante un agujero en la ulcera del tiempo
descubriendo cuerpos que se devoran y se ignoran
y achuchillan un cielo razo de cristal y fierro.
La noche mastica con sus dientes el resto de los huesos que aun palpitan
arrojados en la orilla de una banqueta donde nadie, nunca, ha visto nada.

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